IGME asegura existe tecnología suficiente para controlar residuos radiactivos
Así lo ha puesto de manifiesto en declaraciones a los periodistas antes de pronunciar en la Universidad de Salamanca (USAL) la conferencia titulada "Áreas y estructuras geológicas favorables para el almacenamiento de CO2 en España".
En su opinión, la polémica suscitada en España en torno a la ubicación del almacenamiento de residuos nucleares "no tiene nada que ver con que si hay que seguir o no produciendo este tipo de energía".
En este sentido, ha añadido que "los residuos radiactivos convenientemente tratados con la tecnología disponible actualmente no tendría mayor riesgo" y de hecho, según ha proseguido, a él no le importaría "vivir cerca de un almacén temporal de residuos radiactivos".
Por otro lado y en relación al almacenamiento del CO2, objeto de su intervención, el científico ha señalado que ya existen "fórmulas de captura y almacenamiento del carbono" y de este modo, ha anunciado que para el próximo mes de junio el IGME presentará "un catálogo de entre 40 y 60 estructuras geológicas favorables para el almacenamiento en España".
Así, se ha referido a los lugares óptimos que para ese depósito recomiendan expertos mundiales y que son, en palabras de Gabaldón, "los campos de gas y petróleo ya agotados, las formaciones con agua salada en la medida que el CO2 no estropee este fluido, y la tercera opción es inyectarlo o hacerlo que lo atrapen capas de carbón suficiente profundas".
De todas ellas, según ha añadido, en España "sólo existe la alternativa en acuíferos profundos con agua salada, es decir, en cualquier terreno que cuente rocas suficientemente porosas para que tengan agua".
Con estos datos, el científico ha expresado que "casi dos tercios del territorio español son rocas cimentarias, con lo cual, teóricamente, tendrían capacidad de almacenamiento".
Asimismo y de acuerdo con las directivas de la Unión Europea (UE), el investigador ha señalado que "España tendría que tener al menos para 2020 centrales térmicas de producción de energía eléctrica con captura y almacenamiento, y lugares de depósito suficientes para inyectar millones de toneladas por año".
Por último, ha aseverado que el CO2 "no es peligroso, ya que, es
un gas que respiramos todos" y el problema de las fugas, según ha
concluido, "se resuelve técnicamente con estructuras adecuadas".
Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=304385
Última modificación 11/03/2010 09:45